Un hecho constatado:
La sumisión química representa un riesgo mayor en los entornos festivos, donde se añaden discretamente sustancias psicoactivas en las bebidas sin el consentimiento de las víctimas. Este tipo de agresión a menudo se asocia con el uso de drogas como el GHB, la ketamina y muchas otras sustancias que dejan a los individuos inconscientes de sus acciones y vulnerables a diversos abusos.
¿Cómo prevenir este riesgo y probar nuestra condición de víctima?
En los ambientes festivos, la vigilancia es obligatoria ante el riesgo creciente de sumisión química. Aquí hay algunos gestos sencillos pero cruciales para proteger su velada de los peligros invisibles:
No pierda de vista su vaso: Dejar su vaso sin vigilancia, aunque sea brevemente, puede resultar arriesgado. Asegúrese de mantenerlo en su campo de visión o de tenerlo con usted en todo momento.
Sea selectivo: Evite frecuentar lugares que tengan la reputación de no actuar por la seguridad de los clientes. Opte por bebidas servidas directamente por los camareros o aquellas que pueda abrir usted mismo.
Desconfíe de los desconocidos: Rechace cualquier bebida ofrecida por una persona que no conozca bien. La amabilidad a veces puede enmascarar malas intenciones.
Permanezca en grupo: Salir con un grupo de amigos de confianza no solo puede hacer la noche más agradable, sino también mucho más segura. Cuídense unos a otros y procuren permanecer agrupados.
Proteger su vaso con Capote2Verre:
¡Ponga una Capote2Verre! Esta protección reutilizable está diseñada para adaptarse a todos los formatos de vasos. Dotada de una mini pajita integrada, permite beber fácilmente sin usar pajitas desechables.
Al usar Capote2Verre, ya no necesita mantener una mano sobre su vaso toda la noche, ofreciéndole así más libertad mientras permanece protegido contra la sumisión química.



